Sigo pensando que las Juventudes organizadas son necesarias. Pero, contrastado con la realidad, lo que en ese entonces me resultaba excesivo parece no serlo después de todo.
¿Cuáles son los jóvenes que se han destacado dentro de la estructura del FA, e incluso dentro del gobierno? Quizás esa postura –aparentemente tan radical- puede no estar tan errada y obliga, en todo caso, a prestarle mayor atención y buscar soluciones al respecto.
Esta bien que una persona de 30 o 35 años tenga el rótulo de joven. Porque lo es. Pero no seamos hipócritas de transformar el sustantivo “joven” en adjetivos como “inexperiente” o “incapaz”. O peor aún, “joven con responsabilidades” igual a “sorpresa y/o peligro”. Lo más grave es que aceptemos con naturalidad que se hagan estas confusiones ¿intencionadas? Cambiemos entonces el inconsciente colectivo.
La psicología define a la Juventud en el rango etario comprendido entre los 14 y los 29 o 30 años. A partir de allí se es un adulto joven. Pero adulto al fin. Uno no puede con 40 pirulos andar por la vida pregonando ser solamente un joven porque sencillamente no es correcto. Ni mucho menos sería justo, porque los espacios que bien podrían ser ocupados por jóvenes terminan siéndolo por una nueva categoría de “joven plus” y otra vez: a nadie le asombra. Peor: a la sociedad casi le asusta que un cuarentón ocupe un cargo con responsabilidad de ejecutar algo. Reacciona con sorpresa y a veces hasta con temor.
El problema, lo que realmente calienta, lo que uno en realidad no puede entender es que en este país la edad juegue en contra solo cuando se mide para abajo. No ponemos en el mismo lugar a una persona de 15 que a una de 85 cuando así tendría que ser lógicamente. Acá podemos tener Presidentes de la República con 75 u 80 años y nadie dice nada. (¡Si tenes 60 recién cumplidos sos un candidato joven!)
Seamos entonces realistas y pongamos en la Constitución que para ser Presidente se precisa cincuenta pirulos y ya está. Porque la verdad es que si no cumpliste al menos 35 primaveras en el ámbito político no podes ni empezar a pensar en existir. Después de todo: ¿para que establece la Constitución que se podrá ser Edil a los 18, Diputado a los 25 años, y Presidente a los 33?
Que no se malinterpreten estas líneas como un pedido alevoso de cargos. Nada que se parezca. Simplemente tratar de poner un granito de arena en desenmascarar la hipocresía del ambiente. Los rangos de juventud en edad se van corriendo a medida que van pasando los años de las élites políticas. Es triste pero es así.
Si será necesaria una transformación cultural. Nosotros siempre decimos que pedimos lugares para los jóvenes no porque nosotros lo seamos, sino porque nos parece que tenemos cosas para decir y para hacer. Y que vamos a seguirlos pidiendo cuando tengamos 40, 60, y 80 si llegamos. Esto es un compromiso asumido. Y asumimos también el de saber dar el paso al costado cuando sea necesario. Sabemos que es parte de los cambios culturales en la sociedad.
Sigamos ese camino y al menos tratemos de parar la hipocresía. Desde aquí una fuerza para todos aquellos adultos jóvenes de treinta y pico y cuarenta y pico que tratan de gestionar algo y que los hacen pasar por esa picadora de adjetivos.
Soledad Rama
JOTA 21
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